Prevenir lesiones practicando ciclismo de montaña

No es ningún secreto que el deporte y una dieta adecuada son elementos claves para nuestra salud. Es por ello que se anima a las personas a seguir un estilo de vida activo y a probar nuevas actividades que, aparte de divertidas, sean beneficiosas para el estado físico y mental. Sin embargo, es importante hacerlo de forma adecuada y sin exponerse a riesgos innecesarios. En Vida.es podrán ayudarte si sufres un accidente practicando ciclismo de montaña y te encuentras lejos del hospital más cercano.

Como con cualquier deporte, es recomendable consultar al médico antes de iniciar una actividad física determinada. Esta consulta es todavía más importante cuando se sufren problemas de salud que puedan verse agravados debido a la actividad física, como afecciones cardiovasculares o respiratorias. Una vez tengas el visto bueno de tu médico, todavía habrán ciertas precauciones a tomar para disfrutar de esta actividad sin riesgos.

La práctica del ciclismo de montaña requiere un equipamiento acorde a tus características personales. El tipo de terreno donde se practicará la actividad, el desnivel, y el tiempo que pases sobre la bicicleta, son detalles a tener en cuenta a la hora de adquirir la bicicleta adecuada. Hoy en día, hay disponible una amplia variedad de bicicletas de alta gama, por lo que siempre es una buena idea dirigirse a tiendas especializadas donde podrás consultar con un experto.

Es crucial llevar a cabo cierta preparación antes de iniciar la actividad. Entre otras cosas, es importante asegurarse de que los frenos funcionan correctamente y comprobar el aire de las ruedas. Como con cualquier otra actividad deportiva, y a fin de evitar lesiones, también es necesario un poco de calentamiento y estiramiento previo. El casco debe ser el adecuado para este deporte, así como llevar ropa cómoda y que transpire bien. Tampoco debemos olvidarnos de llevar una bomba para inflar las ruedas y agua para hidratarnos. Por último, hay que acordarse de utilizar protección solar, especialmente cuando se practica la actividad en horas del día en las que el sol es más dañino.

Te deseamos una feliz práctica de esta disciplina. No olvides incrementar el esfuerzo y la dificultad gradualmente para evitar desgastes.